El Bulldog Inglés es el noble, sensible y valeroso perro símbolo de Inglaterra.
De aspecto singular, este conocido perro ha enamorado familias enteras por todo el mundo con su cara de bruto bonachón.

Desde Inglaterra vienen sus orígenes, siendo su predecesor un tipo de perro al que ya se le denominaba Bulldog, pero que poco tenía que ver con la raza que conocemos actualmente bajo ese nombre. De mayor estatura y más parecidos al Bóxer o a molosos germanos, eran sus antepasados, y van arrastrando mala fama ya desde el Imperio Romano.
En la lucha con muchos animales eran utilizados estos antiguos ejemplares, especialmente les hacían matar o correr tras los toros, ya que entonces se decía que si los perros les hacían correr su carne era más jugosa.
Dada esta cruel afición que se reservó solo a los aristócratas, sancionando la tenencia de este tipo de perro al proletariado, este último colectivo comenzó a obtener ejemplares de patas más bajas, que no reuniera las características sancionables.
Es en 1835 cuando el parlamento británico decide prohibir estas peleas y 10 años más tarde era casi irreconocible la raza pura por sus múltiples mezclas. Es en ese momento cuando se decide recuperar la raza desde un punto más humilde, utilizando ejemplares como el Bulldog Español que ya era un cruce del Mastín y Bulldog Inglés, y seleccionando individuos de un carácter más sociable y dócil.
30 años más tarde se publica el estándar del Bulldog Inglés.

Conozcamos un poco acerca del perro de raza Bulldog:

Carácter – Tras una selección que con los años ha ido mejorando este aspecto, el Bulldog Inglés ahora cuenta con una personalidad arrolladora. Es sin duda un perro simpático y noble, disfrutará con humanos y con más animales si es bien socializado, si no por el contrario podrá emerger en algunos ejemplares un carácter un poco más amargo, es esto en tan pequeño porcentaje que en Inglaterra lo llaman el perro niñera, adaptándose de manera cuidadosa a los más pequeños de la casa.
Pese a sus cortas patas, su braquicefalia y su amplio tórax, esta raza de perro es musculosa y le gusta tomar parte en las actividades familiares, correteando emocionado o practicando obediencia, pero no deberemos exponerlo a grandes esfuerzos, cambios bruscos de temperatura o climas adversos, el Bulldog no es un perro deportista y no será adecuado si lo que estamos pensando es salir a correr con el perro.

Braquicefalia – Los perros con este tipo de morro achatado son llamados braquicéfalos. Esta peculiaridad resaltada en su crianza para tareas despiadadas como la lucha con toros, se pronunciaba para tener mayor agarre, poder respirar y ver, dirigiendo la sangre por los pliegues de su cara. En la actualidad el Bulldog Inglés solo remarca este aspecto por estética, siguiendo una línea cada vez más saludable de la raza.

Pelaje – El pelo y la piel del Bulldog son sueltos, con pliegues sobre todo en la cara, de pelo corto y brillante. Como todos los perros con pliegues en su piel, podrá sufrir intertrigo causado por la fricción y poca ventilación entre piel y piel, por esta y por causas de higiene básica es importante que cuides su pelaje desde su dieta hasta su baño y le dediques un buen secado a esas arrugas.

Dieta – La dieta adecuada para el Bulldog Inglés es un pienso específico que cuide sus condiciones raciales. Sus defensas ya desde cachorro con Royal Canin Bulldog Junior 30, empezando por su primera barrera que es la piel, por su sistema digestivo y mantenimiento de la flora intestinal. Debe también cuidar su salud articular y colaborar en el masticado de una mandíbula de está morfología, creando sensación de saciedad y con proteínas altamente digestibles para el control de un peso óptimo. Con todas estas funciones Royal Canin crea Bulldog 24, para el mantenimiento de un perro adulto de esta raza.

Patologías asociadas a la raza – Este  pequeño gigante posee algunas predisposiciones a sufrir diversas patologías como algunos tipos de dermatitis, alergias cutáneas o alimentarias. Su braquicefalia también le otorga gran porcentaje a la hora de sufrir patologías relacionadas con el paladar desde cachorro o problemas respiratorios. También sufren en gran porcentaje cardiopatías, lesiones articulares y de párpados.
Pero el gran hándicap del perro de raza Bulldog viene a la hora de su reproducción ya que no puede efectuarla si no interviene la mano del hombre, teniendo que realizarse por inseminación artificial y cesárea por regla general o asistencia en el momento del parto.
Esto debería pulir más responsablemente el perfil de la raza ya que no todos los propietarios de un ejemplar podrían permitirse la reproducción, por eso siempre, antes de poner a tu Bulldog a criar recuerda que debe estar lo más limpio de patologías asociadas, ya que siempre se heredaran en mayor o menor porcentaje. En el caso de la adquisición de uno, asegúrate de la responsabilidad del criador.

 

Autor: Irene Serrano