“Un transportin debe ser cómodo y seguro”.

transportinUn transportín adecuado debe ser comodo y seguro para nuestro perro. El transportin es un completmento impresicndible para muchas mascotas no solo para garantizar que los viajes al veterinario son seguros, sino para utilizarse en otros desplazmientos mas largos como un viaje o durante las vacaciones o también utilizado como caseta. Para acertar con el transportín adecuado, conviene tener en cuenta algunos consejos que se explican a continuación. Cada transportín ha de adaptarse al tamaño de la mascota, antes de comprarlo hay que pensar cuál será su uso principal, lograr que sea un habitáculo agradable y elegir entre uno de los numerosos tipos de transportines para perros: rígidos, de plástico, acolchados y hasta con ruedas.

Acertar con la elección del habitáculo que utilizará nuestra mascota es esencial, ya que de él depende la seguridad del perro durante los desplazamientos y la nuestra ya que un perro libre en el coche se convierte en un “bulto” que ante un accidente las consecuencias para los pasajeros puede ser fatal. No es lo mismo viajar con un perro que pesa 55 kilos, que moverse con otro que apenas llega a seis kilos. Esto explica que el tamaño de la mascota sea uno de los factores más influyentes al elegir el transportín del perro. Conviene pesar y medir al animal antes de adquirir el transportín.

El cajón debería ser tan amplio como para permitir al perro ponerse de pie y estirar las patas durante el trayecto. La anchura del transportín también debería facilitar la comodidad de la mascota durante las horas que dure el viaje.

El veterinario puede aconsejar sobre el tamaño del transportín más apropiado para nuestro perro. Los fabricantes, no obstante, marcan a menudo los diferentes modelos en función del peso y dimensiones del animal que los utilizará.

Piense cuál será el uso principal del transportín:

El uso que se dé al transportín del perro es otro aspecto importante para elegir un modelo determinado de habitáculo. Un transportín mullido, flexible y acolchado puede ser apropiado para realizar las visitas al veterinario con un perro de pequeñas dimensiones.

Sin embargo, este mismo transportín puede no aceptarse en los viajes que operen determinadas compañías de ferrocarril o aerolíneas. En estos casos, un transportín rígido es la opción más apropiada.

Antes de viajar con su perro o gato, conviene informarse acerca de las normas de la empresa, ya que algunas cuentan con reglas estrictas sobre el transportín permitido o el tamaño del perro o gato que permiten a bordo.

El habitáculo de viaje debe ser agradable para la mascota

Trucos para hacer mas cómodo y agradeble el transportin a nuestro gato o perro es colocar unas mantas, un colchón y algunos juguetes de nuestra mascota puede hacer que el transportín sea un lugar más atractivo.

Modelos de transportín para perros

Hay diferentes modelos de transportines para perros, con ruedas y sin ellas. Los habitáculos de plástico con rejillas metálicas en la parte superior, que favorecen la ventilación de nuestra mascota, son uno de los más demandados. Tenga en cuenta que el tipo y la calidad del plástico de estos transportines varía en función de la marca y que algunas compañías aéreas solo aceptan determinados tipos de plástico en los aviones.

Los bolsos transportín, acolchados y con rendijas de aireación, pueden ser una opción interesante (y más ligera) para viajar o desplazarse con perros de tamaño toy (pequeños) o gatos. Pero las opciones de transportines son amplias: hay delicadas cestas de mimbre para el perro, e incluso, sillas de paseo con ruedas para empujar durante los paseos o enganchar a la bicicleta.

 

Resumen / Consejos:

  • El tamaño de la mascota es importante al elegir el transportín: conviene pesar y medir al perro antes de adquirir el transportín.
  • El habitáculo debería ser, por regla general, tan amplio como para permitir al perro ponerse de pie y estirar las patas durante el trayecto.

  • Un transportín mullido, flexible y acolchado puede ser apropiado para realizar las visitas al veterinario con gato o un perro de pequeñas dimensiones.
  • Intenta acostumbrar a tu gato o perro al transportín. Días antes del trayecto sitúa el transportín en una zona visible en tu casa que esté al alcance de tu mascota para que pueda entrar y salir de el a su antojo y no le resulte un lugar completamente desconocido el día de viaje. También puedes premiarle con un snack o golosina cada vez que entre en el por voluntad propia. Acostumbrarle al habitáculo con antelación será más que beneficioso para tu gato.
  • Colocar mantas, un colchón y algunos juguetes del gato/perro puede hacer que el transportín sea un lugar más atractivo para nuestra mascota.
  • Si tenemos un gato que tiende a agarrarse y  clavar sus “adorables uñitas” en cualquier superficie, será mejor que optes por un transportín rígido de plástico duro en vez de un bolso de materiales blandos para evitar grandes desperfectos o que el animal pueda hacerse daño.
  • Si vas a realizar trayectos largos ya sea en coche, en avión, en tren, etc. Te recomendamos que adquieras un transportín rígido que tenga buena ventilación y que estén homologados. Puesto que son habitáculos más estables, perfectamente ventilados a los que podras incluir recipientes para la comida y agua y a su vez son desmontables y te será más fácil habituar a tu mascota a ellos y limpiarlos.
  • Si tu gato es pequeño y vas a hacer un viaje corto o vas a dar un paseo, un bolso será el habitáculo perfecto para llevarte a tu gato contigo. Los bolsos para gatos suelen fabricarse con materiales blandos y están provistos de rebordes duros para evitar que se deformen al introducir el animal en ellos. A los lados están provistos de malla que permiten una mayor ventilación y a su vez que el gato pueda mirar hacia fuera.
  • La IATA (International Air Transport Association) establece las normas internacionales que debe cumplir el transportín en los viajes aéreos, pero no recomienda ninguna marca o modelo en particular.Estas son algunas de las características que debe cumplir el transportín:Espacio suficiente para que el animal pueda moverse, estar de pie, sentarse erguido y estirarse con naturalidad.Suelo sólido, resistente y a prueba de fugas.Área de ventilación de al menos el 16% de la superficie de los cuatro lados del transportín.Recipiente de agua y comida con acceso desde el exterior para el llenado.Etiqueta identificativa de color verde con el texto: Animal Vivo

    Para obtener más información, visita el apartado de Transporte de Animales Vivos de la página web de la IATA.

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