Algunos perros no se adaptan muy bien a su cama o al lugar que destinas para ellos y terminan el día subiendo a nuestra cama o durmiendo en nuestra habitación. Muchos de estos perros tienen problemas para conciliar el sueño, falta de adaptación a su lugar de descanso o simplemente ansiedad por separación. Cuando son cachorros permitimos que duerman en nuestra habitación e incluso en nuestra cama y muchos de estos animales doblan su tamaño haciendo casi imposible que puedan dormir con nosotros y acabamos intentando que duerman fuera, por ello es de vital importancia que los acostumbres desde pequeños.
Es importante que el cachorro o ya perro adulto distinga que áreas son las que puede ocupar y las que no. En las permitidas debes acomodar una cama adaptada a su tamaño, que sea cómoda y que garantice su descanso. En el mercado puedes encontrar infinidad de camas, modelos, estampados… pero algo que pasamos por alto y es muy importante para el descanso de nuestras mascotas es el relleno, al igual que para nosotros el colchón. Lo bonita que sea la cama o las sábanas no nos harán descansar mejor… Hay en el mercado camas para perros fabricadas con viscoelástica troceada que permiten que tu mascota descanse en posturas distintas ya que cuando se levanta para ir a beber o simplemente para acomodarse en una posición distinta ésta vuelve a su posición original permitiendo que duerma en diferentes posiciones durante la noche. Un buen relleno ayuda a repartir la presión del cuerpo con lo que hace que mejore el descanso, aparte de ser beneficioso sobre todo en perros mayores o con problemas óseos.

También en el salón puedes poner un sofá para perros solo para él para evitar que se suba en el tuyo existen unos modelos muy originales que aparte de garantizar su descanso darán un toque muy original a tu salón.

sofas-para-perro-lex

Los perros cuando se sienten solos son como niños, a veces aúllan, lloran o simplemente gimen para llamar tu atención especialmente si son cachorros. Muchas razas no soportan dormir alejados de su dueño y necesitan tenerle cerca en todo momento llegando a rechazar dormir en un lugar alejado.
Lo mejor que puedes hacer cuando aparezca un problema similar es hablar con tu veterinario para que intente averiguar que puede estar pasando ya que cada caso es distinto y no hay dos iguales. En algunas ocasiones es necesario recurrir a un educador canino o si el problema es más grave solicitar revisión a un psicólogo para perros. Hay muchos profesionales que aconsejan tener más de un perro en estos casos para que mutuamente se puedan hacer compañía y de este modo erradicar el problema.
Intenta que tú mascota descargue toda la energía posible dando largos paseos o haciendo alguna actividad física y esto favorecerá a su descanso y por supuesto el tuyo.