El famosísimo Dálmata es ese perro moteado inconfundible que empezó a conquistar el mundo tras del libro de Dodie Smith “101 Dálmatas” que más tarde saltó a la gran pantalla enamorando a los más pequeños gracias a Disney.

En 1780 se menciona a la raza en escritos bajo su nombre actual, aunque para esa fecha ya se contaba con arte referente a la raza perteneciente al medievo europeo, habiendo también bajo relieves egipcios con perros similares y se halló un modelo de las mismas características de esta raza datado sobre el 1600 a. C.
Sin haberse hallado pruebas concluyentes de su supuesto origen en Dalmacia (región ubicada por Croacia, Bosnia Herzegovina y Montenegro) estas historias seguramente surgieron por el uso de esta raza o similar de perro por los gitanos que migraron a los Balcanes.

Más de 450 años de antepasados cazadores de muestra, otros tantos de cría aristocrática inglesa para el cuidado y escolta de carruajes y diligencias y unos cuantos más trabajando en rescates, preceden a esta raza de la que todavía hoy no se conoce el origen concreto.

Carácter – Contundente, extrovertido y trabajador. El Dálmata es un perro que se ha utilizado desde sus primeras documentaciones, para trabajo. Fiel y protector, viajaba con las diligencias escoltándolas, cosa que ha aportado a algunos ejemplares de la raza un carácter más protector aún y dominante para la seguridad de su compañero humano. También ha sido muy utilizado e imagen característica de los bomberos como rescatista. El Dálmata se lleva bien con niños pese a ser un poco bruto y pueden divertirse mucho y con total seguridad juntos. Por su morfología es un perro con predisposición a labores en caza y aunque esta raza ha sido un poco olvidada en este aspecto sigue teniendo ese estallido de energía de los perros serviles de trabajo que le otorga tanta fuerza como para poder pasar todo el dia corriendo gustosamente. Tendremos que captar esta energía y redirigirla de manera positiva con mucho juego con tu perro y largos paseos.

Enfermedades asociadas a la raza – El mayor problema relacionado con la genética de este perro es que en lugar de excretar la urea produce ácido úrico, por lo que su cuerpo contiene un nivel superior a lo normal, a esto se le llama hiperuricemia y es que el Dálmata es el único mamífero uricotélico. Esta característica que es más propia de aves, reptiles, insectos o moluscos y le lleva a contraer problemas relacionados con el sistema urinario, cálculos, gota o degeneraciones relacionadas con la intoxicación por ácido úrico con el paso de los años.
También es popularmente conocido que la sordera es una característica habitual en el Dálmata, siendo el 10% de los ejemplares de esta raza los que nacen con problemas relacionados con el órgano auditivo.

Dieta – La dieta en el perro de raza Dálmata se basa en un aporte energético ajustado a su potente actividad física y el desgaste óseo, articular y muscular que supone, sin olvidar las singularidades genéticas como la hiperuricemia y sensibilidades cutáneas. Por eso recomendamos un pienso específico como lo es Royal Canin Dalmatian ideado para cubrir todas estas necesidades tanto en el pienso de mantenimiento como en el de crecimiento, para una óptima formación de su organismo, ya que su dieta es la mejor prevención de enfermedades que conocemos actualmente.

Pelaje – En negro, marrón o hígado sobre blanco, con el pelo corto y excepcionalmente con el pelo largo es el pelaje del Dálmata, sus manchas no existiran hasta pasadas unas semanas de su nacimiento. Pese a tener un pelaje tan bonito y característico, en esta raza de perro las afecciones cutáneas pueden llegar a ser un verdadero problema, siendo comunes las dermatitis, sensibilidades y alergias, paliables con una buena dieta que refuerce sus defensas desde cachorro y con una proteína de alta calidad en su comida diaria.

¿Cómo es tu Dálmata?

 

 

Autor: Irene Serrano