El gato Persa también llamado ‘tigre de sofá’, es uno de los gatos más cariñosos y dóciles felinos domésticos, ya que no tienen prácticamente instinto de caza.

La raza surge debido a la demanda de esferas aristocráticas del siglo XIX de gatos domésticos de pelo largo.
De procedencia Turca y Persa (Irán),  se dice que pasan por Italia en la década de 1620; luego por Francia, lugar en que se registra la mezcla con Angora  y finalmente llega a Inglaterra a finales del 1800. Hoy en dia figura en el grupo 1 de la FIFe ‘Persas y Exóticos de pelo corto’.

Sus origenes son como poco misteriosos y nos veremos en un tremendo lio si intentamos descifrarlos. Se dice que proviene de la hibridación del Manul o gato de Pallas, ya que en africa no existen animales del género Felis que vivan salvajes, pero este dato todavía es dudoso.

Aspecto redondeado, orejas particularmente separadas, pelo sedoso y largo por todo su cuerpo, cabeza achatada, majestuosidad… Es sencillo distinguir a un gato Persa y estas singularidades han de ser cuidadas y respetadas si convivimos con uno de ellos. Veamos las peculiaridades del gato Persa y sus cuidados:

-Pelaje- Los colores del suave manto del gato Persa pueden ser monocolor, tortuga, tricolor, atigrado, tipping, aumado, shell o cruce de siamés.
A causa de poseer un pelaje tan frondoso, este gato necesita continuos cuidados del mismo. Cepillarlo será placentero para él y para cualquier amante de los gatos, pero esta raza en concreto no podrá prescindir de ello durante muchos días si quiere mantener su seguridad digestiva o no salir trasquilado, nunca mejor dicho, a causa de los nudos. Proporcionale malta para gatos y una alimentación rica en ácidos grasos omega 3 y omega 6, ácido linoleico, zinc o vitaminas como la b6 o la biotina para mantener su pelaje esplendoroso en todo momento.

-Braquicefalia- Llamamos braquicéfalos a los gatos con ese peculiar morro achatado.
Esta singularidad que tanto nos gusta de la raza puede causar algunos problemas de salud derivados, lo que llamamos el ‘síndrome del braquicéfalo’. Este síndrome abarca diferentes síntomas y patologías oftalmológicas, mandibulares y faciales, muchas de ellas con solución quirúrgica y otras que podemos prevenir o cuidar dia a dia, cosa que haremos principalmente con una alimentación especializada, pero también nos fijaremos en su lugar de descanso, dónde pueda apoyar su cabeza de modo que se facilite la respiración, sin olvidar claro, las revisiones veterinarias.

-Patologías- Todas las razas tienden a acumular un porcentaje alto referente a algunas enfermedades concretas, esto no significa que se vayan a presentar. En los gatos Persa encontramos casos de cataratas, de síndrome de Chediak-Higashi (inmunodeficiencia genética asociada al color azul ahumado) y síndrome del braquicéfalo como ya comentamos.

-Dieta- La dieta ideal para un gato Persa es aquella que cuida la seguridad digestiva con la debida fibra, ya que si no procesa bien las bolas de pelo puede deteriorarse el sistema digestivo y causar diversas patologias. Debe también aportarle todo lo necesario para mantener su manto al 100% y cómo no, tener una croqueta adaptada a la morfología de su boca sin prescindir de refuerzo inmunitario y aporte proteínico de alta calidad. Con todos estos requisitos Royal Canin ha desarrollado Persian tanto para adulto como para gatitos. que nos dará la seguridad de proporcionarle una dieta adecuada a todas esas peculiaridades que le hacen un gato tan brillante.

No olvides proporcionarle juego, aunque no sea el mejor cazador necesitará rascadores y juguetes para estar más equilibrado.

Si quieres conocer más aceca del Persa te recomendamoes El libro del Gato Persa.

Autor: Irene Serrano