Si hablamos del Siamés, tendremos que dividirnos y hacer algunas aclaraciones en cuanto a las razas que se engloban, pese a especificidad que desean algunos entendidos sobre esta temperamental raza de gato, del que existen descripciones ya en el manuscrito antiquísimo ‘Libro de poemas del gato’ de Siam, originalmente llamado ‘Tamra Maew’ escrito cerca del 1700 aproximadamente.

Tal vez conozcas a algún gato Thai o Siamés tradicional, este es el referente a pie de calle de la raza. De cara y cuerpo redondeados, colores ahumados e impresionantes ojos azules se surte este famoso gato. Desde Siam, en Tailandia donde recibía el nombre de Wichien-maat (Diamante de Luna) en 1880 arribó a Inglaterra y en 1890 a EEUU para conquistar el mundo en el siglo XX y ser base de otras tantas razas felinas. Antiguamente un ejemplar de esta raza era difícil de conseguir, considerado el Gato Sagrado o Real del templo budista de Siam, se decía que solo se podían obtener como obsequio a través de  su rey.

El gato Siamés moderno por otra parte tiene cabeza triangular y rasgos más estirados, hocico alargado, de silueta más esbelta y musculada que el tradicional y orejas considerablemente grandes. Como bien reza la coletilla de su nombre, esta raza se consiguió más recientemente gracias a la cría de Thais en la que surgieron varios ejemplares con estas características que conformaron el principio de la que muchos consideran la auténtica raza del Siamés ahora recuperada. Esto se debe a que en grabados orientales aparecen gatos con rasgos similares a los conseguidos en esta relativamente nueva raza.

El Snowshoe o Patas de Nieve es también un tipo de gato Siamés que se dice original de EEUU en la década de los 60. Se caracteriza por las acusadas zonas blancas en su pelaje, destacando su aparición en las extremidades como si fueran botitas blancas y es a esto a lo que hace referencia su nombre. Por lo demás es como un Thai, de formas redondeadas y coloración tipo pointed.

Carácter – Independiente pero extremadamente afectuoso, el gato siamés es el compañero ideal del hombre, adorará a sus compañeros humanos y reclamará su atención y mimos siempre que pueda. Pero que esto no te engañe, este gato quiere acción y es que es el felino doméstico más curioso que se conoce y por eso oirás a sus compañeros humanos decir lo incansable que es su gato y que podría bajar a la calle con correa sin problemas.
En su temperamento también encontramos a veces un exceso de maullido en épocas de celo y un reclamo a veces exagerado ya sea macho o hembra si no hemos esterilizado al individuo.
Este gato pide a gritos entretenimiento, por lo que tendremos que proporcionarle muchos juguetes felinos a su disposición para que use cuando esté aburrido. Los rascadores para gatos también serán una gran opción para esta raza que conserva el instinto aún habiéndose adaptado a la vida en casa, así que con ellos podrá marcar su territorio y desgastar sus uñas como en exterior.

Pelaje – El aspecto de su pelaje es tan singular, estético y suave que no podrás parar de mirarlo y tocarlo. El llamado patrón pointed es la característica más singular de la raza y viene a referirse a  la coloración tipo ahumado con tonos más oscuros en extremidades como hocico, orejas o cola. Con tonalidades que van de colores grises, a chocolate, hasta anaranjados.

Dieta – Debido a su incesante curiosidad el Siamés estará casi siempre en actividad, tanto si es Thai, Moderno o Snowshoe, su musculatura es potente y se mantiene en constante movimiento.
Adaptándose a las exigencias que requiere el cuidado de esta raza Royal Canin ha ideado Siamese un pienso que asegura el desarrollo y mantenimiento correcto del tejido muscular, tanto como su seguridad digestiva y dental, haciendo croquetas secas mucho más masticables por su glotonería y adaptables a su mandíbula.
Asegúrate de que su alimento también le aporta vitaminas, ácidos grasos, zinc y biotina entre otros refuerzos, para el cuidado de su bonito pelaje.

 

Autor: Irene Serrano