Como sabemos la higiene dental en los humanos es fundamental para nuestra salud y aunque no lo pensemos ocurre lo mismo en nuestros perros. El 80% de los perros padecen enfermedades en sus encías con lo que ello conlleva (infecciones, pérdida de dientes, malos olores…) y si la higiene es muy mala hay casos en los que se ven afectados órganos vitales como el riñón, el corazón o el hígado.

Para habituarnos nosotros y ellos a esta práctica diaria es fundamental empezar desde que adquirimos el cachorro para coger el hábito, normalmente los cachorros con 2 o 3 semanas ya tienen 28 dientes de leche y entre los 6 y los 8 meses tienen sus 42 dientes definitivos. Cada día debemos cogerlo e ir familiarizándolo con el cepillo y la pasta para que los vaya reconociendo y sea una práctica más como la del cepillado de su pelo. Puedes hacer de ello un juego en el que obtenga algún premio además de multitud de gestos de cariño y atenciones por tu parte.

Disponemos en el mercado de una gran cantidad de herramientas y productos para tener sana y limpia la dentadura de nuestra mascota, desde cepillos, pasta, juguetes con formas que permiten su limpieza , barritas o snacks dentales que ayudan a la eliminacion de la placa y sarro en sus dientes y evitan el mal aliento, éstos dos últimos los puedes utilizar para premiarle, suelen hacer efecto cepillado sobre sus dientes con grandes resultados y para ellos es una gran recompensa.

Cuando el sarro hace acto de presencia ya tenemos una señal clara de que la higiene bucodental de nuestra mascota no es la correcta, la gran mayoría de los perros suele tener sarro a partir de los 3 años de edad, cuando esto ocurre y el sarro ya es visible la multiplicación de bacterias junto con los restos de comida y la saliva contribuyen al desarrollo del sarro. Las bacterias sobre la placa dental pueden afectar a sus encías causando gingivitis y en algunos casos pérdida de piezas dentales.

En los casos más complicados muchas veces la eliminación del sarro es más difícil y para realizar una limpieza correcta es necesaria  una intervención con anestesia. Al anestesiarlo el veterinario puede realizar una correcta limpieza y más meticulosa obteniendo grandes resultados. Una vez se la realices empieza de nuevo a coger el hábito de limpiarle los dientes para mantenerlos limpios y no tener que recurrir nuevamente a la anestesia.
Se recomienda controlar la limpieza y revisar la boca de tu mascota una vez por semana y cada 6 meses en el veterinario para garantizar su salud bucodental.

Las barritas o sticks dentales para perros son grandes aliados ya que puedes darle a tu mascota uno diario y de una manera muy fácil notarás la reducción y la aparición del sarro gracias a la forma y la textura estudiada específicamente para friccionar sobre sus dientes como un cepillo a parte de la accion química que puede llevar como los quelatos.