Seguramente hayas escuchado que los bigotes de muchos mamíferos como el perro y el gato son importantes para ellos, sin saber muy bien a qué se refiere esto.
Miles de leyendas se leen y escuchan mientras cada propietario y peluquero decide si lo son o no, cortando estos bigotes de los perros sin siquiera consultarlo.
Estos bigotes, en realidad son unos pelos sensibles llamados vibrisas y se sitúan en muchas más zonas que en la del bigote. Podemos encontrarlas también cerca de las comisuras de la boca, sobre los ojos, bajo el mentón e incluso en las patas, siempre dependiendo de la especie, raza e individuo, siendo comunes en mamíferos y aves.

Seguro que has observado a algún gato dirigiéndolas hacia algún objetivo, pues bien, estos pelos tan gruesos cuentan con unos receptores sensoriales específicos bajo la piel que hacen llegar toda la información recibida por cada vibrisa al cerebro del animal.

Con estas vibrisas o bigotes, los perros y gatos se orientan en la oscuridad, detectan de dónde viene un rastro, pueden sentir el frio y el calor, la presión, controlan la distancia de los objetos y el suelo y pueden sentir dolor.
Es decir, son parte del órgano del tacto de tu mascota y son tan sensibles como pueden serlo nuestras huellas dactilares.

Si queremos ver el efecto que producen, si las rozamos, podremos ver que las vibrisas que se encuentran sobre los ojos dispararan el reflejo del parpadeo para la protección de estos.
Son pelos hipersensibles y a tu mascota no le hará ninguna gracia que los manipules tocándolos repetidamente, estirando de ellos o cortándolos. Todos estos importantísimos bigotes son muy valiosos para el correcto funcionamiento sensorial de cualquier animal que los posea y aunque se van renovando de manera natural y crecen si los cortas, es preferible que se evite manipularlos por regla general.