Es muy habitual hoy en dia conocer o tener un perro con comportamiento destructivo.

Esto debería hacernos reflexionar sobre que tipo de vida estamos dando a nuestras mascotas, ya que este tipo de conducta muchas veces, mientras puede ser algo natural en el perro,  para nuestro el dia a dia será un inconveniente.

El comportamiento destructivo puede deberse a varias causas e incluso presentarse simultáneamente con otras conductas, cosa que puede dar pie a equivocaciones o errores en la modificación de conducta, por eso siempre que estemos ante problemas comportamentales sería lo más oportuno consultar con un etólogo de confianza.

Muerden el sofá, destrozan maceteros, rompen muebles, rascan paredes, escarban en la basura… Debido a la información circundante a este tema surge la la necesidad de la comprensión de varios puntos:

Un perro puede mostrar comportamientos extraños por enfermedad, así que primero debemos hacerle un chequeo y descartar patologías.

Si tu perro tiene comportamientos destructivos, bajo ningún concepto le riñas o le castigues cuando llegues a casa y veas los destrozos:
El perro nunca asociará la reprimenda con el destrozo de hace ya más de media hora.
¿Imaginas que cuando llegue un familiar, amigo o compañero a casa te eche una bronca por algo que pasó ayer, que tu ves natural o no entiendes?
Hay que comprender que si no vamos a conseguir nada más que frustración y confusión en el perro y en nosotros mismos, no debemos cabrearnos con él. Solo debemos reñirle in situ, es decir, en el momento y el lugar justo de la acción para que el perro entienda a qué nos referimos y evitando el contacto físico.

Cuando son jóvenes deben saciar todos sus comportamientos exploratorios y de juego, así que si, es normal que te haya roto la cafetera nueva, el mando o las cortinas, tendrás que darle un poco de paciencia y corrección.

En relación a la raza, es probable que si tienes un fox terrier, un braco, un setter, un cocker, un dálmata… Tiendan a hacer agujeros y explorar cuando tengan la oportunidad debido a su alta actividad y fuerte tendencia al comportamiento exploratorio. Por estas singularidades raciales debemos brindarle a nuestro peludo buenos paseos en sociedad, donde pueda cavar, oler y correr sin que le siente mal a nadie. Infórmate de si es su personalidad para adoptar las pautas necesarias.

Muchas veces se asocia este problema con la ansiedad por separación y es verdad que se puedan dar juntos pero no es una característica de ese asunto. Tu etólogo valorará las pautas a seguir dependiendo del problema con más importancia.

El aburrimiento es la clave principal en la mayoría de los casos. Cuando dejamos al perro durante algunas horas solo en casa hemos de tener en cuenta sus necesidades y practicar lo que llamamos ‘enriquecimiento ambiental’ para perros.

Los perros necesitan usar sus poderosos sentidos, explorar, cavar, buscar presas y obtener recompensas ejercitando su mente por su propia iniciativa y lo van a hacer estemos o no presentes, aunque sobre todo cuando no haya otra cosa a la que prestar atención, por eso proporcionale juguetes.
Existen en el  mercado ya un montón de opciónes para enriquecer la vida de nuestros perros en nuestra ausencia, juguetes como los de Bionic de gran resistencia a la mordida y con compartimentos diseñados para la inserción de premios o su comida habitual, son ideales para esta tarea, podemos compaginarlo con más acciones que motiven al perro, como esconder por toda la casa trocitos de premios, para que busque el juguete durante un rato y así no se centre en otros objetos.

En cualquier caso, las soluciones más positivas se basan en la redirección de estos comportamientos, es decir, si tu perro cava, proporcionarle un rincón en el que pueda hacerlo.
Hay que recordar que los perros tienen unas necesidades muy distintas a las nuestras y siendo nuestra responsabilidad, es de nuestra directa incumbencia que las resolvamos consecuente y positivamente con nuevos métodos que eviten una respuesta negativa en el perro.

Autor: Irene Serrano