La mayoría de los trastornos que describiremos a lo largo de este artículo pueden suceder durante todo el año, sin embargo, son más frecuentes con la llegada de la primavera.

En  primavera y el verano los veterinarios atienden muchos animales con reacciones alérgicas muchas veces debidas a las picaduras de insectos. Los síntomas pueden ir desde una leve urticaria hasta una reacción más grave con hinchazón de la cara, y en el peor de los casos edema de glotis, que puede ocasionar dificultad para  respirar e incluso asfixia. En éste último caso, deberá acudir urgentemente  a un veterinario para que ponga el tratamiento oportuno, casi siempre con corticoides y/o antihistamínicos. Para síntomas leves existen tratamientos homeopáticos que muchas veces son suficientes para reducir los síntomas.

Las reacciones alérgicas como hemos dicho son uno de los motivos más habituales de consulta en el veterinario. Las alergias son más frecuentes en los perros que en los gatos y es complicado detectar su origen. Los síntomas pueden ser desde diarreas o alopecia hasta enrojecimiento de la piel. Estos se desarrollan entre el primer y tercer año de edad y disminuyen cuando el animal envejece.

Otro peligro frecuente en zonas sobretodo con pinos en esta época son las reacciones alérgicas producidas por las Orugas de los pinos (Procesionaria). Muchos perros, cachorros y jóvenes las chupan  y éstas provocan a veces graves lesiones en la mucosa bucal y/o lengua. Los animales babean mucho, se les inflama la lengua y les dificulta tragar.  En estos casos hay que acudir rápidamente al veterinario para que le aplique un tratamiento correspondiente lo antes posible. Es importante estar atentos cuando sacamos a pasear nuestras mascotas estas orugas son conocidas por la forma de desplazarse (como una procesión) van en gran numero y en fila.

Otro peligro Leishmaniosis ( enfermedad transmitida por la picadura de un mosquito) debemos proteger a éstos de  las picaduras de los mosquitos (flebótomos) sobretodo en zonas donde esta enfermedad está presente. Esto puede hacerse de diferentes maneras:

Utilizando antiparasitarios en forma de: collares (scaliboor), sprays, pipetas, etc… Estos productos están hechos con insecticidas de diversa  índole.

Se pueden utilizar también collares y otros productos fabricados a base de aceites esenciales de plantas, conocidas por sus efectos repelentes de insectos: aceite de Neem, tea tree, citronella, geranio, romero, etc… Estas sustancias son menos tóxicas que las anteriores, y suponen una alternativa para la gente que no quiere utilizar insecticidas químicos en sus animales. O para los momentos del año con mas frio para usarlos como preventivos.

Hay quien recomienda suplementar la dieta del animal con Ajo crudo o en forma de perlas, pues también es sabido que posee un efecto repelente de insectos y  parásitos, solo por el olor creo que lo descartaría…

En el interior de las casas podemos poner en los enchufes máquinas eléctricas de luz ultra violeta o los típicos aparatos insecticidas. O utilizar spray repelentes naturales.

En esta época también nuestros perros y gatos (sobre todo los que salen al exterior), pueden coger pulgas y garrapatas les pueden producir picor, dermatitis, y además les pueden transmitir graves enfermedades. Para evitarlos utilice pipetas o collares antiparasitarios de buena calidad o productos a base de aceites esenciales neem. Cuando el clima empieza a calentarse, las garrapatas comienzan a eclosionar de sus huevos y buscan un huésped del que alimentarse. Se encuentran sobre todo en zonas verdes, césped, arbustos, etc. Este parásito no supone un gran trastorno para los perros, sólo le quita una pequeña cantidad de sangre: el problema surge cuando es portador de otros microorganismos en su interior.

Lo mejor y más fácil es prevenir (“prevenir antes que curar”) que el perro tenga garrapatas, y así no desarrolle ninguna de estas enfermedades. Para adelantarse a este tipo de infecciones y evitar que los parásitos lleguen a nuestra mascota, existen productos como collares específicos, pastillas o pipetas que se colocan en el cuello de las mascotas.

Espigas, arbustos, zarzas… en primavera  y durante todo el verano y otoño, en el campo, e incluso en los parques de las ciudades crecen las llamadas “espigas” por todas partes. Cuando éstas se secan se desprenden las semillas y es muy fácil que cuando nuestro perro pasea o se restriega encima de ellas, éstas se introduzcan por diferentes orificios: nariz, ojos, oídos.

Se pueden introducir en los orificios nasales lo podemos notar ya que nuestro perro o gato no parará de estornudar repetidamente. Si se introducen en los oídos nuestras mascotas no pararán de sacudir las orejas, rascarse con las patas o bien irán con la cabeza torcida hacia el lado donde está la espiga. Si se introducen en  los ojos, se quedan enganchadas por dentro del párpado y producen una reacción inflamatoria y pueden producir hasta úlceras en la córnea. Lo notaremos fácil ya que el animal tendrá el ojo medio cerrado y/o muy inflamado.

Es mas frecuente en razas de perros de pelo largo como el maltés, cocker, setter, etc…. Que se introduzcan por los espacios interdigitales produciendo fístulas también muy molestas. Un consejo para evitarlo es llevar en esta época el pelo de nuestra mascota corto.

En todos estos casos lo aconsejable es llevar a su perro o gato al veterinario para que éste extraiga las espigas lo antes posible. Ya que por la forma de estas yerbas (punta flecha) que les hace fácil avanzar y difícil retroceder, por lo que el veterinario en algunos casos sedará a nuestra mascota.

Irritación Almohadillas Algunos perros, después de un invierno de descanso, de repente nos levantamos un día de sol y les llevamos a una larga caminata por el campo y pueden volver con las almohadillas agrietadas, lijadas,  muy inflamadas e incluso con ampollas.

Consejos para cicatrizar las heridas, estas recomendaciones no sustituyen a la consulta con un veterinario en caso necesario, se pueden utilizar diferentes productos:

Gel de Aloe Vera: ayuda a calmar y cicatrizar las lesiones. Si disponemos de la planta en casa, aplicar la pulpa de ésta y poner encima un vendaje. Es recomendable proteger las almohadillas para salir a pasear hasta que se recuperen las heridas, lo podemos hacer con botas de goma especiales para mascotas o con algún calcetín.

Aceite del árbol del té: También tiene propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y antiinfecciosas.

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