perros-jugandoA pesar de pasar mucho tiempo con nuestra mascota, muchas veces nos es muy difícil saber si cuando se acerca a un perro está jugando con él o peleándose. Hemos de aprender a distinguir su lenguaje y muchas veces no es nada sencillo. Seguro que has estado paseando a tu mascota y al cruzarte con otro perro se han ladrado, perseguido o incluso mordisqueado suavemente y has dudado si están jugando o retándose.

Los perros suelen jugar entre ellos como si estuvieran cazando y esto nos desconcierta muchas veces e incluso nos hace dudar si se están divirtiendo o se están atacando. Muchos de estos acercamientos violentos acompañados de mordiscos, ladridos, persecuciones y gruñidos pueden llevarte a pensar que tu perro se está enfrentando cuando tal vez solo quiera provocar el juego a otro perro.

La posición habitual de juego es cuando ves a tu perro con los codos delanteros apoyados en el suelo y su pompis totalmente levantado, esta posición es totalmente de juego e indica que está provocando al otro perro para el inicio del juego y no se trata en ningún caso de un enfrentamiento, por el contrario si tu perro está totalmente recto con todas sus patas apoyadas en el suelo con una posición tensa y alerta indica que puede que haya un ataque.

La cola también te puede ayudar, si la mantiene levantada y la mueve enérgicamente hacia los lados puedes estar muy seguro de que tu perro quiere jugar. Al igual que la cola, la boca de tu perro si se mantiene abierta y su lengua parcialmente fuera esto es un gesto totalmente amistoso.

Una de las claves para saber si tu perro está jugando y no iniciando una pelea es la forma en la que se aproximan, si se acercan y se alejan rápidamente o dan saltos sin moverse del sitio indiscutiblemente quieren jugar, en cambio si el acercamiento es rápido y se abalanzan de forma muy violenta puede que esto sea el inicio de una pelea.

Intenta no alarmarte demasiado y sé consciente de que el juego entre perros tiene persecuciones, mordidas y gruñidos y no debes hacer saltar la voz de alarma a no ser que veas indicios de violencia como heridas o una actitud demasiado agresiva por parte de los dos perros. En el momento de que veas que los ladridos de cualquiera de ellos son ladridos amenazantes es hora de poner punto a este acercamiento evitando posteriores problemas.

La forma en la que tienes que poner fin a un acercamiento demasiado violento es separar a tu perro en cuanto veas que él o el otro perro intentan iniciar la pelea de modo que cortas la interacción entre ellos.

Poco a poco irás conociendo el comportamiento de tu pero hacia otros canes lo que te ayudará a distinguirlo más fácilmente.