Muchas veces ocurre que nuestro perro está perdiendo visión poco a poco y no somos conscientes ya que no hemos sido capaces de detectar las señales que lo indican. Para saber si tu mascota esta perdiendo visión debes observar su comportamiento para detectarlo.

Si la ceguera es aguda notarás que el perro está asustado, desorientado, que tropieza con objetos, permanece apartado o incluso que se esconde, no salta de la cama o del sillón como lo hacía habitualmente al igual que bajar o subir la escalera es todo un reto para él. En este tipo de ceguera los signos son realmente evidentes y fáciles de detectar. En cambio si la ceguera aparece lentamente es mucho más complicado de detectar ya que el mismo se va acostumbrando poco a poco a su nueva condición y su sintomatología dentro de casa no será visible ya que si hay algún obstáculo fijo lo evitará y sabrá por su memoria donde están situadas las cosas importantes como su comedero-bebedero, su cama o sus juguetes.

Su tendencia será caminar junto a la pared con ayuda del tacto, pero si cambiamos algún objeto de la casa se desorientará e incluso chocará con el. Si salimos a la calle es donde realmente podremos apreciar si empieza a padecer ceguera o no, ya que la calle o zona desconocida no tiene nada que ver con el ambiente en el que se mueve habitualmente y es ahí donde empieza la desorientación. También puedes observar su comportamiento de día y de noche ya que la luz o la oscuridad puede darnos alguna señal al ver su comportamiento.

La notoria falta de visión la podemos observar al sacarlo a pasear por la noche, esto le puede provocar desorientación, cuando lanzamos la pelota y observamos que la busca olisqueando, con su nariz. Si la ceguera es solo de uno de sus ojos podremos apreciar que no calcula bien las distancias a los objetos y que cuando nos mira es siempre del mismo lado.

En cuanto notes alguno de estos signos lo mejor es que lo comentes con el veterinario ya que muchas de ellas son tratables aunque no todas tienen tratamiento.

Las causas de la ceguera en perros pueden ser muchas y muy distintas:

  • Cataratas, esta es muy común
  • Degeneraciones de la retina o Atrofia.
  • Inflamaciones en el fondo del ojo (Coroides, Retina, Nervio Óptico)
  • Anomalías Corneales (Pigmento, Edema, Vascularización)
  • Sinequias (adherencias entre Iris, Córnea o Cristalino)
  • Alteraciones en el nervio óptico.
  • Alteraciones en el sistema nervioso central (Cegueras Centrales)
  • Tumores Intraoculares, nerviosos…..
  • Lesiones Retinales (Desprendimientos de Retina)
  • Alteraciones Congénitas (Membranas Pupilares Persistentes Extensas, Colobomas Retinales del Nervio Óptico)

Si la ceguera es permanente muchos dueños se preguntan si su mascota podrá o no vivir con ello o si se acostumbrará a su nueva condición, muchos de ellos son ciegos y apenas se les nota muchos aprenden a convivir con ello y se manejan a la perfección en su entorno habitual.

Algunos animales les cuesta más acostumbrarse pero es todo cuestión de tiempo, con mucha paciencia al final lo consiguen. Los animales no suelen sufrir por la ceguera si no por la patología que les ha causado la misma como por ejemplo los casos de Glaucoma, que hay dolor ocular.

Algo que les puede ayudar por ejemplo es colocar velas de aromas en distintas partes de la casa con distintos aromas (sin necesidad de encenderlos) su olfato está muy desarrollado y conseguirán distinguir las diferentes estancias de la casa.

Colocar alguna alfombra antes de la bajada o subida de una escalera, de este modo asocia una posible caída.

Es importante no sobreprotegerlos, muchos propietarios están continuamente detrás de ellos para evitar caídas o choques, lo mejor es utilizar siempre la misma palabra y si vemos que nuestra mascota va a chocar contra la pared podemos decirle ¡CUIDADO!.

Evita al máximo el dejarlo en lugares altos como el sofá o la cama ya que el solo no se atreverá a bajar y si lo hace puede caer y hacerse daño.

Siguiendo estas pautas nuestro amigo puede ser igualmente feliz y la ceguera no ser ningún problema para su vida.