La raza de gato Sphynx o gato Esfinge, es una de las más peculiares por lo llamativo y enigmático de su aspecto, que aunque parezca totalmente pelado, posee una fina capa de vello casi imperceptible a la vista y al tacto. De cráneo más largo que ancho y gigantescas orejas y ojos, la raza es fuerte y resistente pese a su apariencia delicada y posee tantos apasionados como antagonistas.

Su historia tiene origen en Canadá sobre la década de los 60, pero la raza que conocemos actualmente surgió en el año 1975 en Minnesota donde los granjeros Milt y Evelyn Pearson obtuvieron una camada de gatitos de los cuales uno de ellos no tenía pelo, llamado Epidermis. Al año siguiente, con la siguiente cría encontraron otro gatito sin pelo al que llamaron Dermis. A partir de estos dos ejemplares, que se los queda una criadora de Oregón se va  desarrollando esta raza por un lado y por otro en Minnesota también, con otra criadora que los cruza con Cornish Rex.
De manera paralela, la criadora Shirley Smith de Canadá recoge tres gatitos sin pelo de su colonia, que más tarde un doctor juntaría en Holanda con un Devon Rex blanco.
A todos estos malabares se debe esta curiosa raza de gato obtenida de una mutación genética natural de carácter recesivo y de la que hay escritos dónde se menciona que datan en 1830.

El desarrollo de este gato como raza establecida es relativamente joven en comparación con otras, esta es todavía bastante exclusiva y solo unos pocos conocen personalmente a este gato sin pelo.

Veamos las características y cuidados de un Gato Esfinge:

Carácter – Este felino, lejos de ser estático, es un gato de gran habilidad y carácter juguetón. Quién tiene el privilegio de conocer o tener de compañero a un polifacético Sphynx disfrutará de su juego y curiosidad incansable. Es comúnmente llamado ‘gato perro’ por estas características. Por eso recomendamos que si tienes un gato de esta raza, le surtas de gran variedad de juguetes, rascadores felinos y retos que sacien esa energía incansable.

Piel – El gato desnudo necesita unos cuidados especiales de su piel, ya que no posee la protección natural que es el pelo. Es por esto que su cuerpo lucha contra las inclemencias a las que son tan sensibles, produciendo una capa grasa protectora sobre la piel. Por este motivo a veces encontramos Sphynxs con aspecto sucio y es que tendrás que bañarlo con una asiduidad sorprendente para un gato, pero lo es más todavía ver como la mayoría aceptan tan felices, un baño tranquilo y divertido.
Si al tuyo no le gusta el agua o para alargar el periodo entre baño y baño, puedes probar toallitas higiénicas para mascotas con componentes nutritivos, calmantes y revitalizantes como el aceite de argán o el aloe vera.
Aunque muchos individuos de esta raza no presentan acné felino y sensibilidad a la luz solar, también debido a su falta de pelo, puede tener predisposición a tenerlas como es de imaginar.
Por esto, baña a tu Sphynx a menudo cuidándolo de malos olores producidos por el exceso de sebo e irritación por el sol o rozaduras y proporciónale lugares de fácil acceso calentitos, evitando cambios de temperatura bruscos.

Dieta – Siendo de tamaño mediano, con una silueta inconfundible y un poco rechoncha por la zona ventral, sigue siendo bastante musculado. Este felino necesitará una dieta adecuada a su desgaste y mantenimiento de su figura tan descubierta a la vista. Fijándose en estas características y en la morfología de su mandíbula contamos con piensos específicos para la raza como Royal Canin Sphynx, rico en calorías y proteínas que le ayudarán a mantener su temperatura corporal.

Patologías – Aunque el Sphynx no te guste y puedas pensar que es un gato ‘mal hecho’, su gran resistencia y durabilidad en el tiempo desbanca cualquier opinión de ese tipo. Y es que este gato que parece delicado, en realidad es robusto y enérgico. Y aunque la mortalidad de los cachorros es para considerar, por poder predisponer de distrofia muscular hereditaria, si logran pasar el primer año de vida sin problemas serán gatos fuertes y resistentes. Esta raza no tiene ninguna otra predisposición racial y su exclusividad es también debida a los reducidos celos y complicados partos de las gatas Sphynx.

 

Autor: Irene Serrano