Los gatos “rascan” los muebles u otros objetos por varias razones. La más común que todos piensan es que afilan sus uñas, pero este “rascado” también sirve para otro propósito, cuando marcan elementos como muebles o arañando un objeto, los gatos también están dejando el olor de sus glándulas sudoríparas ubicadas en las almohadillas de sus garras. Otras son que el felino manifiesta su necesidad de rascar, trepar, escalar, son parte de la esencia de los felinos.

Para tal efecto en el mercado hay rascadores de infinidad de formas, alturas, colores, materiales como el cartón, moqueta, el mas común es el sisal (cuerdas de esparto)… todos con un denominador común que es un elemento para que el gato satisfaga esas necesidades que os comentaba… trepar, afilar garras, jugar. Normalmente estos rascadores tienen lugares para esconderse, juguetes colgantes… lo que les hace ejercitarse durante el rascado evitando el sedentarismo al que seguramente está sujeto por aburrimiento o por pasar muchas horas solo.

Estos rascadores pueden no ser al principio atractivos para ellos, ya que pueden tener ya algunas preferencias en la casa como alguna cortina, sofá, armario…El olor que ellos dejan está indicando a otros gatos el mensaje “yo estuve aquí, y éste es mi territorio.” Una vez que marcan o rascan un objeto, ellos vuelven una y otra vez para incrementar su olor y por tanto, su “presencia territorial”.

Por ello es importante que si no les llama la atención el nuevo rascador, que utilicemos algún atrayente (algunos rascadores traen semillas para extenderlos sobre el rascador), podemos utilizar al gato para forzar el juego sobre el rascador para que deje su olor, si esto no funciona podemos utilizar un atrayente específico. Y como siempre podemos reforzar su comportamiento con una recompensa siempre que trepe, juegue en el rascador es recomendable felicitarle y darle un snack. Con paciencia y tesón podemos lograr grandes cambios en el comportamiento de un gato.

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Podemos hacer un rascador casero sabiendo que se deben colocar a unos 30 cm del suelo, podemos utilizar un tronco de árbol con una gruesa corteza, una madera envuelta en cuerda o forrado con un trozo de alfombra, o un mueble viejo pero es importante que sea de superficie porosa, para que pueda “rascar” a su gusto, también existen los mencionados productos comerciales

Como consejo si tenemos un gato acostumbrado a rascar donde no debe…Es importante eliminar el olor de otros objetos o muebles que no se desean que sean marcados por el animal, para este fin hay repelentes en el mercado y de fácil empleo.

 

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