Seguro que en millones de hogares cada año suena esta frase a modo de banda sonora “”mamaaaa quiero un perro o gato para Papa Noel””, pero ante todo debemos tener mucha consciencia de lo que supone traer una mascota a nuestra casa.

Los niños aprovechan esta época del año para pedir todo lo que durante el resto del año no ha sido posible conseguir dada nuestra negativa, los perros y gatos suelen pedirse en estas fechas, fechas en las que estamos en familia y nuestros corazones se enternecen para dar a nuestros pequeños todo aquello que desean.

Por ello, antes de dejarnos llevar por nuestro enternecido corazón debemos saber que en el pasado 2015 se hizo un estudio en el que se recogieron datos sobrecogedores, ingresaron en los albergues españoles más de 137.000 perros y gatos de los cuales el 30% fueron entregados por los mismos dueños. Estas cifras deben hacernos reflexionar y darnos cuenta de que regalar un perro o gato es algo que hay que meditar muy profundamente.

Debemos ser honestos y barajar todas las situaciones que se acontecerán después de la llegada de una mascota a casa.

  • Es importante que esta decisión esté aprobada por todos los miembros de la familia para evitar futuros problemas o reproches como por ejemplo el que un perro (cachorro) acostumbre a hacer sus necesidades en la calle y no en casa o que un gato arañe algún mueble o cortina, para ello debemos ser conscientes del proceso de adaptación tanto de ellos como de nosotros. Todos debemos ser conscientes de los tiempos de adaptación y ofrecer ayudas para que el animal sea capaz de lograrlos.
  • Las tareas que implica tener un animal en casa como el aseo, los paseos, los baños, las visitas al veterinario o la alimentación no siempre va a poder ser ejecutada por nuestros pequeños. Aunque se lo dejemos claro desde el primer momento que llega la mascota a casa y sepan que es su obligación debemos ser conscientes que habrán momentos en que nosotros los adultos tengamos que colaborar para el bienestar de la mascota y que nuestros pequeños no van a salir a pasear al perro un dia de frio o lluvia ni tampoco van a poder coger el coche para llevar a nuestro amigo a urgencias por cualquier problema puntual.
  • Viajar no será tan fácil cuando se tiene una mascota ya que no podremos desplazarnos a cualquier lugar soñado sin antes confirmar que nuestra mascota es bienvenida, existen numerosos lugares en los que podemos viajar con nuestras mascotas pero tenemos que ser conscientes de que no podemos ir sin antes cerciorarnos de su aceptación. Otra opción es dejarlos con alguien pero no todo el mundo se quiere comprometer a cuidar de un perro o gato durante las vacaciones.
  • Los perros y gatos duran muchos años y debemos comprometernos a estar con ellos hasta el final, un gato puede llegar a vivir hasta 20 años, son animales vivos que necesitan mucho cariño y sentirse protegidos por nosotros hasta el resto de su vida.
  • Antes de elegir que animal es el que nos pide nuestro hijo debemos valorar si es o no factible, si nos pide un perro de una raza la cual necesita hacer mucho ejercicio durante el día y el perro va a estar solo en casa la mayor parte del tiempo tal vez debamos plantear a nuestro pequeño que lo mejor es tener un gatito que puede pasar mucho tiempo solo y sabe gestionar mucho mejor la soledad que un perro.
  • Nosotros debemos saber que somos los responsables de que nuestro hijo entienda que tener un perro o gato no es cualquier cosa y que es una decisión que hay que pensar muy bien. Una decisión que implica a toda la familia tanto en tiempo como en dinero. Y recalcar claramente a nuestro pequeño las consecuencias a las que conlleva tener un perro o gato sin responsabilidad (millones de tristes abandonos)

Una vez hayamos puesto todas las posibles opciones que se pueden acontecer con nuestros hijos y hayan quedado claras las nuevas responsabilidades si decides hacer este regalo en navidad debes saber que es una experiencia muy satisfactoria y una gran oportunidad para que tu hijo empiece a ser responsable y a interactuar con su nuevo amigo de una manera muy positiva. Los animales aportan grandes beneficios que tu hijo llevará consigo el resto de su vida.