Por todos es sabido que los gatos en su gran mayoría suelen ser muy selectivos y exigentes a la hora de comer. Sus preferencias llegan a ser tan delicadas como que por ejemplo la comida tenga una temperatura de entre 38ºC o 40ºC, esto es debido a que sus presas suelen tener esta temperatura, una curiosidad que no se nos pasaría nunca por la cabeza.

El gato puede estar sin comer mucho tiempo si la comida no le gusta, debemos evitar que sea más de 48 horas, esto es algo común en gatos que no han comido desde pequeños diferentes texturas y sabores. Es muy importante la VARIEDAD durante los primeros meses de vida e inducirles a comer tanto seco como húmedo, esta variedad hará que en el futuro el gato sea capaz de comer cualquier cosa que le pongamos. La comida húmeda juega un papel fundamental en los primeros meses de vida ya que gracias a ella será capaz de acostumbrarse más fácilmente a nuevas texturas además de cubrir la necesidad de agua en su cuerpo. Se recomienda la ingesta de comida húmeda en madres lactantes ya que compensará la producción natural de leche.

Cualquier cambio en su hábitat como cambio de domicilio, hospitalización o la llegada de un nuevo gato a casa pueden producir que nuestro gato deje de comer o que coma mucho menos.

Durante la lactación es posible que tengamos que ayudar a la madre a alimentar a alguno de sus cachorros ya que en muchas ocasiones debido a la debilidad de la madre, enfermedad o por rechazo a alguno de sus gatitos debemos darles algún biberón. La leche de vaca tiene una concentración en lactosa muy parecida a la de los gatos pero es muy baja en energía, grasa, calcio, fósforo y en proteínas por ello se recomienda dar leche formulada que hoy por hoy es la más adecuada para los gatitos de tan corta edad asegurándonos de estar dándoles todos los aportes necesarios.

El agua es muy importante en la vida de nuestros gatos y muchas veces no acceden a ella tantas veces como deberían, aunque se alimenten de húmedo varias veces al día debemos inducirles a beber y incrementar el consumo de agua. Podemos poner a su alcance fuentes de agua para gatos, varios bebederos a los que tengan acceso cambiándolos varias veces al día o incluso poner comederos y bebederos separados nunca dobles (ya que jugarán pasando comida al bebedero y el agua a la comida). Si tienes más de un gato es importante tener varios bebederos y comederos para evitar posibles conflictos. Si a tu gato no le gusta la comida húmeda puedes hidratarle las croquetas con un poco de agua.

Si decides cambiar la alimentación de tu gato debes tener paciencia ya que si de pequeño no ha tenido variedad ahora cambiarle la alimentación puede que no sea sencillo. Por ello debes introducir la nueva alimentación poco a poco mezclándola con el alimento antiguo e ir poco a poco cada día aumentando la cantidad del nuevo y reduciendo la cantidad del antiguo hasta haber terminado con el transfer.