El corazón de nuestro perro es uno de los órganos más importante de nuestro amigo, sus movimientos aseguran la oxigenación de todos sus órganos gracias a la circulación sanguínea. El corazón es frágil y en ocasiones puede sufrir diferentes deformaciones o enfermedades, en unas ocasiones más graves que en otras y a su vez se van haciendo más frecuentes a medida que nuestro compañero se va haciendo mayor. Es fundamental hacer revisiones regulares de su funcionamiento para prolongar su correcto funcionamiento.

El corazón late más lentamente en perros grandes y más rápido en perros pequeños y cachorros. El perro puede nacer con diferentes malformaciones cardíacas más o menos graves heredadas de sus ascendentes. Pueden afectar a cualquier parte del corazón, al músculo, tabiques internos o incluso a las comunicaciones entre las diferentes cavidades. Muchas de estas malformaciones son benignas y se curan por sí solas durante el crecimiento de nuestro perro, pero en otras ocasiones se necesita tratamiento o intervención quirúrgica. Los peores casos pueden llevar a la muerte del perro. En algunas ocasiones estos problemas cardiacos pueden permanecer ocultos durante años y no aparecer hasta años después nacimiento.

Sigilosamente, el corazón aumenta de volumen haciendo que los latidos se aceleren para corregir el desfallecimiento del órgano, después de varios meses el corazón no puede compensar el déficit de funcionamiento y empiezan a aparecer los primeros síntomas, el más destacado es una tos intermitente, suele aparecer después de un esfuerzo o por la noche. A su misma vez puedes ver que se fatiga más rápidamente, no te preocupes porque hay tratamientos médicos eficaces para poder ayudar a su corazón y superar este fallo. Acompañaremos el tratamiento recomendado con la disminución del esfuerzo excesivo, reducción del peso de la mascota en el caso de haber sobre peso u obesidad alimentarlo correctamente evitando alimentos muy calóricos.

Las enfermedades infecciosas de origen viral o bacteriano también pueden afectar al correcto funcionamiento del corazón de nuestra mascota. La enfermedad más frecuente es la insuficiencia cardiaca crónica “soplo en el corazón”, éste se puede diagnosticar a través del estetoscopio, es capaz de ver una parte del corazón o en su totalidad. El pronostico de estas afecciones es muy variable, debe ser determinado por el veterinario al igual que la duración del tratamiento.

La Dirofilaria immitis es una larva que contiene un mosquito que vive en el mediterráneo y trasmite a nuestro perro a través de su picadura. Éste inyecta las larvas en el circuito sanguíneo llegando al corazón y a la arteria pulmonar. Las larvas se fijan en las paredes para acabar allí el final de su desarrollo convirtiéndose en larvas adultas. Los síntomas son muy similares como tos, fatiga, pocas ganas de movilidad, solo puede ser diagnosticado a través de exámenes radiológicos y sanguíneos que permiten descubrir el parásito. Existe tratamiento aunque es largo y tiene muchos riesgos para nuestra mascota, por ello si vas a desplazarte a zonas endémicas existe un tratamiento preventivo que puedes administrar previamente a tu mascota para evitar el contagio.

 

Si aprecias un cambio en el comportamiento de tu mascota o cualquiera de los signos comentados acude a tu veterinario para salir de dudas.