Parece casi imposible para mucha gente pensar en un gato sin cola, con la cola enroscada o corta, bien pues el Bobtail Japonés es una de las múltiples razas reconocidas a nivel internacional con esta cualidad.

Desde Japón nos llegan las bonitas historias sobre la aparición de este cariñosísimo con sus compañeros humanos y más que efectivo gato cazador.

Se piensa que el origen de esta raza vino como gato de barco a Japón, popularizándose como gato doméstico y más tarde como común callejero de la zona por la llegada de una plaga de ratas que obligó al gobierno a prohibir la compra, venta o mantenimiento de estos ejemplares, dejándolos en libertad  para combatir la invasión que afectaba a la producción de arroz y seda.
Fuera de Japón hasta finales de los 60 cuando Elizabeth Freret importa ejemplares de este gato tan singular y paralelamente Lynn Beck del CFA introduce en occidente otros ocho Bobtails Japoneses, comenzando así su amplio reconocimiento a nivel internacional.
Historias japonesas nos hablan de la cordialidad y respeto que otorgan y merecen estos animales, que para allí son sagrados. Se dice que una Bobtail Japonesa llamada Tama que vivía en un templo sagrado de un paupérrimo sacerdote, salvó de la muerte al adinerado dueño de las tierras que, refugiándose de una tormenta bajo un árbol, fue llamado por esta gata con una de sus patas delanteras, atrayendo al hombre a abandonar el árbol que seguidamente fue fulminado por un rayo.
A consecuencia de esto el señor feudal, agradecido, ayudó a Tama y al sacerdote y reparó el templo en el que vivían. Esta historia y otras más dan origen al popular Maneki-neko, el simpático gato de la suerte japonés de cola cortada y que balancea su mano para atraer la fortuna basado en el Bobtail Japonés.

Y es que pese a ser nuevo para occidente, en oriente es común encontrar gatos con estas características.
Veamos las singularidades del Bobtail Japonés:

Cola – En su nombre, ‘bobtail’ significa en inglés rabicorto o de rabo cortado y es que este bonito gato o no tiene cola o tiene pocas vertebras, llegando a una longitud máxima de 12 centímetros que se enroscan creando una especie de pompón con su pelo en varias direcciones. Le debemos esta peculiaridad a un gen recesivo que se ha reproducido en lugares aislados, como en el archipiélago de Japón, varias zonas orientales y la británica isla de Man, dando lugar a otras razas diferentes que también tienen el rabo con distintas morfologías a la habitual en occidente.

Carácter – El Bobtail Japonés es muy afectuoso y juguetón, su físico lo predispone a ser gran cazador y sus patas traseras y musculatura le dan el poder de saltar grandes alturas, eliminando de esta manera el exceso de energía que tienen los gatos por naturaleza.
Activos, curiosos e inteligentísimos, les encanta vivir en familia y ronronear junto a sus amigos, aunque disfrutarán muchísimo de la libertad.
Su suave tono de voz será utilizado sin problemas para responder a tus preguntas, se dice de él que es un gato cantor por estas cualidades.

Dieta – Este gato acostumbrado a la vida en libertad, es fuerte y necesita pocos cuidados específicos. El único requisito que pide un Bobtail Japonés en su dieta es un suministro habitual de pescado, esto mantendrá su pelaje es un perfecto estado y le apasionará oler y saborear pescado. Podemos basar su dieta en la obtención de proteina de alto valor biológico, energía elevada y ácidos omega 3 y 6, todo esto dado en piensos con aceites de pescado, borraja y/o soja. Por estas propiedades le encantará Royal Canin Hair & Skin.

Pelaje – Aunque es de pelo corto, esta raza tiene alguna variedad con el pelo semilargo.
Sus colores en el pelaje pueden ser casi todos los conocidos, siendo habitual el tricolor que otorga aún más buena fortuna según las historias orientales.
Su acicalado, como en cualquier gato, puede dar problemas de bolas de pelo y más en ejemplares de pelo semilargo, así que no olvidemos un suministro habitual de malta para gatos ya que en ejemplares caseros se puede dar en más medida por ser este un gato acostumbrado a la libertad y el desgaste que conlleva.

¿Tienes tú la suerte de conocer a algún Bobtail Japonés?

 

Autor: Irene Serrano